Me encantan las ilusiones ópticas. Eso de poder engañar a nuestro cerebro me hace pensar que no somos seres indescifrables después de todo y eso abre las puestas, por lo menos en teoría, a muchas cosas.
A continuación una ilusión óptica incleible, que como tal, no tiene trucos de cámara, post-procesamiento, ni tampoco niñas gigantes, por supuesto. Este mismo “truco” fue empleado para crear las escenas de “El Señor de los Anillos” donde Gandalf se encuentra con los hobbits.
Impresionante, ¿no?
Fuente: Microsiervos


